martes. 07.07.2026

La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha realizado nuevas gestiones con la Delegación del Gobierno en Ceuta y con la Dependencia Regional de Aduanas e Impuestos Especiales de Andalucía, Ceuta y Melilla para denunciar que la nueva operativa aduanera aplicada desde el 1 de julio en el Puerto de Algeciras "ya está generando los perjuicios que advertimos formalmente durante el mes de junio: camiones bloqueados durante días, pérdida de embarques, sobrecostes, saturación de parkings, conductores que rechazan la ruta y operadores con décadas de relación comercial que se plantean dejar de trabajar con Ceuta".

La CECE ha recordado este martes que la Nota Informativa NIN 2/2026 ha suprimido la ubicación aduanera diferenciada que hasta ahora permitía despachar de forma más ágil la mercancía con destino a Ceuta y ha integrado este tráfico en el circuito general de exportaciones de Algeciras. La Confederación ya alertó de que esta decisión provocaría un impacto grave sobre el abastecimiento de la ciudad y solicitó una suspensión cautelar, un canal aduanero diferenciado y un procedimiento específico para el tráfico urgente y de rotación diaria. Ninguna de estas medidas fue adoptada antes de la entrada en vigor de la norma.

Para la CECE, lo ocurrido en la primera semana de julio "confirma que no se trataba de una previsión alarmista, sino de un riesgo perfectamente identificable". Durante el primer día el sistema funcionó con menos incidencias de las esperadas, pero por circunstancias excepcionales: menor volumen de tráfico, sobreesfuerzo de los operadores y una aplicación inicial aparentemente más flexible por parte de la Aduana.

"Sin embargo, a partir del 4 de julio", ha explicado la patronal caballa, "las incidencias se han agravado con claridad, con vehículos retenidos, mercancías refrigeradas en riesgo, esperas de hasta cuatro horas para acceder a los parkings y costes añadidos que rondan los 300 euros por camión paralizado".

Entre las numerosas incidencias recibidas, una de las más significativas refleja con claridad el alcance del problema. Un camión destinado al abastecimiento de la ciudad permaneció inmovilizado durante dos días completos antes de obtener el despacho necesario para poder embarcar hacia Ceuta. A ello se suma un problema adicional no contemplado por la Administración: la colisión entre los retrasos aduaneros y los límites legales de conducción derivados del tacógrafo, que puede impedir mover el vehículo incluso después de autorizado el despacho.

Desde el 4 de julio "las incidencias se han agravado con claridad, con vehículos retenidos, mercancías refrigeradas en riesgo, esperas de hasta cuatro horas para acceder a los parkings y costes añadidos que rondan los 300 euros por camión paralizado"

Para la CECE, "el verdadero problema no es ese camión concreto, sino lo que representa: ese mismo vehículo, transportando exactamente la misma mercancía, podría recorrer cientos de kilómetros entre dos ciudades españolas sin sufrir una sola paralización administrativa". La única razón por la que permanece inmovilizado durante dos días es "que la Administración ha optado por un modelo de control basado en detener físicamente la mercancía para comprobar el correcto tratamiento tributario entre dos ciudades españolas".

La Confederación considera "especialmente grave" que se esté trasladando al tráfico entre Algeciras y Ceuta una lógica propia de operaciones con terceros países. CECE subraya que Ceuta está fuera de la Unión Aduanera, pero sigue siendo España y forma parte del mercado interior europeo. Las diferencias con la Península son de gestión fiscal, no de legislación mercantil, sanitaria, laboral, alimentaria, industrial o de producto. Por ello, no existe justificación para levantar una frontera interior que encarezca, ralentice y dificulte el abastecimiento entre dos territorios españoles.

Ceuta no puede ser tratada administrativamente como un tercer país. La singularidad fiscal de la ciudad no puede convertirse en una excusa para crear una barrera interior entre españoles, ni para castigar a las empresas que abastecen a Ceuta con retrasos, costes e incertidumbre que no soportan otros territorios.

Por todo ello, CECE exige "una actuación de emergencia" que incluya la suspensión cautelar de la aplicación de la NIN 2/2026 al tráfico con Ceuta mientras no exista una alternativa operativa acreditada y la habilitación inmediata de un canal aduanero diferenciado de ida y vuelta Algeciras-Ceuta, un procedimiento específico para tráfico urgente y de rotación diaria.

Camiones "bloqueados durante días" y rutas hacia Ceuta "en riesgo" por los cambios...
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