La Policía Local de Ceuta, adscrita a la Consejería de Presidencia y Gobernación, realizó durante el año pasado casi 500 pruebas preventivas de alcoholemia a los conductores en distintos controles de tráfico, dentro de las actuaciones habituales de vigilancia y seguridad vial, con el objetivo de reducir la siniestralidad y fomentar una conducción responsable. Como resultado de estos controles, se registraron 54 pruebas positivas, lo que pone de manifiesto la importancia de este tipo de actuaciones preventivas para detectar y retirar de la circulación a conductores que suponen un riesgo para la seguridad vial.
Asimismo, los agentes actuantes no se han limitado únicamente al resultado de la prueba de alcoholemia. En aquellos casos en los que, aun arrojando un resultado negativo en alcohol, el conductor presenta síntomas evidentes de encontrarse bajo los efectos de algún tipo de sustancia estupefaciente —como alteraciones en el comportamiento, falta de coordinación o signos de desorientación —, se procedió a la realización de la correspondiente prueba de detección de drogas mediante el sistema Drogotest.
Gracias a este protocolo de actuación, se han detectado conductores que, pese a no haber consumido alcohol, circulaban bajo los efectos de drogas, obteniendo en algunos casos resultados positivos en dichas pruebas. Estos datos refuerzan la necesidad de mantener controles integrales que contemplen tanto el consumo de alcohol como de drogas.
Desde los cuerpos de seguridad se recuerda que la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas supone un grave peligro, no solo para el propio conductor, sino también para el resto de usuarios de la vía. Por ello, este tipo de controles continuará realizándose de forma periódica y aleatoria como medida esencial para garantizar la seguridad vial.
