ESTRÉS TÉRMICO

CSIF reclama "protección real frente al calor" tras el desmayo de una trabajadora de Tragsa en La Ribera

Imagen de recurso.
- Entre las medidas habituales se encuentran, una reorganización de los tiempos de trabajo, pausas obligatorias en sombra, disponibilidad permanente de agua, vigilancia efectiva de los síntomas y protocolos claros de actuación

CSIF ha denunciado este martes el desmayo sufrido por una empleada de Tragsa destinada en la playa de la Ribera, "un episodio que, según la información trasladada al sindicato, se produjo como consecuencia de las temperaturas y de la prolongada exposición al sol durante su jornada laboral". "La gravedad de la situación obligó a sus compañeros a solicitar asistencia sanitaria urgente, desplazándose una ambulancia para atender a la trabajadora en el lugar de los hechos", ha advertido.

La central opina que "lo ocurrido no puede tratarse como un incidente menor ni como una consecuencia inevitable del trabajo al aire libre, sino como una señal clara de que las medidas preventivas frente al estrés térmico deben reforzarse de manera inmediata". "La evidencia técnica y preventiva insiste en la necesidad de planificar la jornada evitando las horas centrales del día, garantizar pausas programadas en zonas de sombra, asegurar la hidratación frecuente y adaptar o incluso interrumpir la actividad cuando el riesgo por calor resulte elevado", ha subrayado.

El sindicato ha recordado en un comunicado que "en los trabajos al aire libre la empresa tiene la obligación de evaluar el riesgo, adaptar horarios, reorganizar tareas, reducir tiempos de exposición y proteger de manera efectiva la salud de la plantilla". Además, la normativa preventiva permite adaptar o suspender la actividad cuando las condiciones climatológicas adversas generen un riesgo grave e inminente que no pueda neutralizarse con otras medidas organizativas o de protección.

CSIF considera "especialmente preocupante" que un episodio de este tipo haya terminado "con una trabajadora desvanecida y necesitada de atención urgente, porque pone de manifiesto que la exposición al calor no es una cuestión secundaria, sino un riesgo laboral real con consecuencias inmediatas para la salud". El estrés térmico puede derivar en mareos, debilidad, confusión, síncopes y golpes de calor, por lo que cualquier retraso en la actuación preventiva aumenta de forma innecesaria el peligro para los trabajadores.

Por ello, CSIF exige a Tragsa "la revisión inmediata de las condiciones en las que se está prestando el servicio en la playa de la Ribera y la adopción urgente de medidas eficaces frente a las altas temperaturas". Entre las medidas habituales se encuentran, una reorganización de los tiempos de trabajo, pausas obligatorias en sombra, disponibilidad permanente de agua, vigilancia efectiva de los síntomas y protocolos claros de actuación para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.

La organización sindical muestra además todo su apoyo a la trabajadora afectada y desea su pronta recuperación. CSIF subraya que "ninguna persona debe ver comprometida su salud por desempeñar su trabajo bajo el sol sin las garantías adecuadas", y advierte que seguirá vigilante "para que la prevención frente al calor deje de ser una declaración formal y se traduzca en protección real sobre el terreno".