La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha reprobado este viernes "de forma firme y sin matices" la aparición de "pintadas con mensajes de odio en el garaje del domicilio de un guardia civil destinado en Ceuta, un ataque que no se dirige solo contra un profesional, sino contra su familia y contra el conjunto de la Institución".
"No se trata", ha alertado, "de una pintada en la vía pública ni de una consigna genérica: el objetivo elegido ha sido el espacio privado de un guardia civil, el lugar donde vive con los suyos". A su juicio "señalar el domicilio de un agente es cruzar una línea que ninguna sociedad democrática puede tolerar, porque persigue un único fin: generar miedo, aislamiento y la sensación de estar vigilado incluso al llegar a casa".AUGC ha recordado que "este tipo de acciones no son inocuas ni anecdóticas, ya que constituyen el primer eslabón de una escalada que, cuando se normaliza, acaba derivando en hostigamiento y en agresiones".
Por ello ha exigido "una investigación inmediata de los hechos y la identificación de sus autores, con valoración de la posible comisión de un delito de odio (artículo 510 del Código Penal) al dirigirse el ataque contra una persona por razón de su pertenencia al Cuerpo". También "protección efectiva para el compañero afectado y su familia, así como la revisión de las medidas de seguridad en los entornos residenciales de los agentes destinados en Ceuta" y "que la Dirección General de la Guardia Civil se persone y ampare al agente, sin dejar que sea él quien afronte en solitario las consecuencias personales y jurídicas de un ataque recibido por su condición profesional".
Para terminar, ha solicitado "una condena institucional expresa de todas las administraciones y de todas las fuerzas políticas, sin cálculos ni matices", ya que "los guardias civiles destinados en Ceuta llevan meses sosteniendo la frontera sur de Europa en condiciones de sobrecarga permanente, con déficits de plantilla y de medios que AUGC viene denunciando desde hace años".
"A ese desgaste no puede sumarse ahora el de sentirse señalados en su propio portal", ha concluido AUGC, que ha destacado que "hemos defendido antes que nadie siempre que la seguridad de quienes garantizan la seguridad de todos no es un asunto menor. Quien ataca el domicilio de un guardia civil no discrepa: intimida".
La asociación se pone a disposición del compañero afectado para asistirle jurídicamente y no descarta "ejercer las acciones legales que procedan".
