domingo. 22.02.2026

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha destacado la participación de profesionales sanitarios, trabajadores del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), en una misión técnica de salud materno-infantil desarrollada en los campamentos de refugiados saharauis, orientada a reforzar las capacidades clínicas para la reducción de la asfixia perinatal y la mortalidad neonatal temprana.

La intervención se ha llevado a cabo en el marco de un proyecto impulsado por la FECADIZ (Federación Provincial de Cádiz de Asociaciones Solidarias con el Sáhara) y subvencionado por la Diputación Provincial de Cádiz, cuyo respaldo institucional ha resultado fundamental para hacer posible el desplazamiento y la actuación del equipo técnico. El informe final ha sido elaborado tras la misión realizada en enero de 2026 por la comisión experta integrada por Ana María Ramírez, Joaquín Morales, Isabel García y José Antonio Campos, en colaboración con FECADIZ y el Ministerio de Salud Pública de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

La actuación forma parte del Programa Integral para la Reducción de la Asfixia Perinatal y se ha desarrollado en las wilayas de Smara y Dajla, así como en el Hospital Nacional de Rabuni. El objetivo estratégico del programa es disminuir la mortalidad neonatal temprana y prevenir secuelas neurológicas permanentes, como la parálisis cerebral, en un contexto de refugio prolongado y limitación severa de recursos sanitarios.

La misión ha centrado sus esfuerzos en el refuerzo de competencias clínicas críticas, como la vigilancia fetal mediante auscultación intermitente, el manejo del parto instrumentado con vacío manual (kiwi) y la reanimación neonatal básica conforme al estándar internacional Helping Babies Breathe (HBB). Durante las jornadas se llevaron a cabo simulaciones clínicas orientadas a garantizar una ventilación eficaz durante el denominado Minuto de oro, considerado clave para la supervivencia y el pronóstico neurológico del recién nacido.

 

Principales hallazgos y necesidades detectadas

El diagnóstico técnico ha puesto de manifiesto importantes desafíos estructurales, entre los que destacan la ausencia de suministro de oxígeno en paritorios de centros regionales, la carencia de unidades de Neonatología funcionales y la extrema vulnerabilidad del sistema de derivación de emergencias. Esta situación es especialmente crítica en la wilaya de Dajla, donde los traslados al hospital nacional pueden prolongarse hasta dos horas en ambulancias sin equipamiento adecuado para la estabilización neonatal, convirtiendo cada derivación urgente en una auténtica carrera contrarreloj.

Con el fin de evitar la denominada “degradación del conocimiento” asociada a intervenciones formativas puntuales, el programa contempla una Fase II centrada en la institucionalización de la capacitación mediante un modelo de Formación de Formadores. Esta nueva etapa prioriza la selección de matronas locales con amplia experiencia para liderar la supervisión clínica continua en sus respectivas wilayas, fortaleciendo así la autonomía y resiliencia del sistema sanitario saharaui.

La hoja de ruta del proyecto incluye asimismo la dotación de equipamiento esencial, como concentradores de oxígeno portátiles y kits de reanimación neonatal, así como la implantación obligatoria del registro sistemático del Test de Apgar en todas las fichas maternas, considerado un indicador de calidad asistencial no negociable.

INGESA ha destacado y agradecido el compromiso de FECADIZ y el apoyo de la Diputación Provincial de Cádiz, cuya financiación ha sido determinante para el desarrollo de esta iniciativa, así como la implicación y profesionalidad de los profesionales del Hospital Universitario de Ceuta.

Matronas del Hospital forman parte de una misión sanitaria en los campamentos saharauis
Comentarios