Ceuta recibirá hata 45.000 vacunas contra sarampión, rubeola, paperas, difteria-tétanos, varicela y polio
La Comisión de Salud Pública (CSP) ha acordado este lunes el envío a Ceuta de hasta 45.000 vacunas, según el Ejecutivo local, como medida preventiva ante la situación en la ciudad autónoma tras la entrada masiva del 30 y 31 de julio, "después de la cual miles de personas permanecen todavía en la ciudad en unas circunstancias sanitarias que no permiten garantizar que su situación vacunal esté controlada": hasta 15.000 dosis de triple vírica (válida frente a sarampión, rubeola y paperas) y 10.000 dosis de difteria-tétanos, 10.000 de varicela y otras 10.000 de polio.
Las dosis se distribuirán mediante el mecanismo de solidaridad entre las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad. Según ha detallado este último, Ceuta contará con las vacunas necesarias "para responder a las necesidades extraordinarias de prevención de potenciales enfermedades mediante vacunación, tanto para personas ceutíes no vacunadas como en personas migrantes".
Para la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, el acuerdo alcanzado constituye "una muestra clara de la dimensión y gravedad del problema sanitario al que se enfrenta Ceuta, así como del carácter extraordinario de la situación". "La permanencia en la ciudad de miles de personas cuya situación sanitaria y vacunal se desconoce o no puede ser acreditada obliga a adoptar medidas preventivas excepcionales para minimizar riesgos y proteger al conjunto de la población", ha advertido.
El Gobierno de la Ciudad insiste en que la prioridad "debe ser proteger la salud de toda la población, especialmente en un contexto excepcional en el que las consecuencias de la avalancha de finales de julio continúan teniendo efectos sobre los servicios públicos y, de manera particular, sobre el sistema sanitario y de atención social".
El departamento que dirige Mónica García ha señalado que el objetivo es "garantizar una respuesta adecuada sin afectar al desarrollo del calendario vacunal ordinario" y que "aunque la situación no es una emergencia de salud pública, se debe trabajar en prevención", para lo que la medida más urgente es garantizar unas condiciones dignas para las personas migrantes.
En Ceuta ya se encuentra una delegación del Ministerio de Sanidad encabezada por el secretario de Estado de Sanidad y presidente del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), Javier Padilla, para evaluar el impacto de la crisis migratoria en el Hospital Universitario y los servicios de Atención Primaria de la ciudad autónoma.