COMISIÓN DE DEFENSA

Robles defiende que el CNI realizó su "labor" antes de la entrada e hizo partícipe a la Delegación

- La ministra advierte que "el deber de secreto, una garantía para su actuación, opera muchas veces como una losa al impedir que se pueda dar publicidad a las actuaciones que realiza"

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado este martes en el Congreso que los servicios militares de información, incluyendo los 25 agentes secretos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en Ceuta, "realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible" y que "compartieron y analizaron con las Fuerzas de Seguridad del Estado y el personal de la Delegación" la información de la que disponían en los días previos a la entrada masiva del 30 y el 31 de julio.

Así lo ha defendido pese a que ha advertido que "el deber de secreto legalmente impuesto, que es una garantía para su actuación, opera muchas veces como una losa al impedir que se pueda dar publicidad a las actuaciones que realiza".

De acuerdo con su exposición, los expertos han concluido tras el examen de redes e imágenes tomadas esos días que la avalancha "se fundó en una autogestión de individuos atraídos espontáneamente al perímetro fronterizo por cuestiones de oportunidad y por el transmitido mensaje en redes de supuesta falta de obstáculos en el cruce de fronteras y el efecto llamada entre el 12 y el 26 de julio".

El análisis realizado identifica una primera fase de "migración concentrada" desde el 8 de julio hasta la mañana del 30 con la "preparación y ejecución de un cruce por mar" de centenares de inmigrantes que "poco a poco" se fueron incrementando a "miles" tras viralizarse "interesadamente" una "manipulación" e "interpretación" de la sentencia del Supremo sobre la imposibilidad de ejecutar el 'retorno en frontera' de los interceptados en el agua. A las 11.00 se desató el "asalto", en el que "la inmensa mayoría no estaban preparados, no habían planeado el cruce y aprovechaban una ventana de oportunidad". El mismo 30 de julio arrancó el "retorno masivo", que habría dejado en la ciudad "un 10%" de los que entraron. 

Ante la Comisión de Defensa, Robles ha señalado que "quiero pedir disculpas a todos aquellos que puedan haberse sentido o que incluso hoy sigan sintiéndose abandonados o no suficientemente acompañados". Además, ha agradecido la labor de los militares, con 3.060 efectivos actualmente desplegados en la ciudad, y ha tenido especiales palabras para los miembros del Centro de Inteligencia de Las Fuerzas Armadas (CIFAS) y del CNI.

Según ha explicado, esos agentes "prestan sus servicios y desarrollan su misión en Ceuta, monitorizando a diario la situación en la zona desde múltiples perspectivas: relaciones con los países fronterizos, la situación geopolítica en el flanco sur, la actuación de las mafias organizadas, la utilización por estas de las redes, el auge e incremento del terrorismo yihadista y obviamente el desarrollo de la migración irregular, atendiendo la situación de los países vecinos, del Sahel, así como aquellas actuaciones desestabilizadoras mediante amenazas híbridas realizadas por agentes internacionales".

"Quiero pedir disculpas a todos aquellos que puedan haberse sentido o que incluso hoy sigan sintiéndose abandonados o no suficientemente acompañados" ha dicho Robles

La ministra ha enumerado algunas de las funciones llevadas a cabo por las Fuerzas Armadas en Ceuta, desde misiones de apoyo al despliegue de la Guardia Civil en el perímetro fronterizo hasta labores de vigilancia y presencia para evitar asentamientos en la ciudad pasando por "prevenir situaciones que puedan alterar la seguridad, apoyo en el jalonamiento de itinerarios y la organización y agrupamiento de grupos de inmigrantes".

 

En el ámbito marítimo, la crisis ha requerido el refuerzo de la vigilancia de los espacios marítimo próximos a Ceuta, la identificación de posibles puntos de entrada, la colocación de boyas y diversas operaciones en el paso fronterizo del Tarajal.

La Armada ha llevado a cabo algunas de estas actuaciones y ha puesto a disposición del Estado las fragatas 'Navarra' y Santa María' para operaciones de presencia, vigilancia y disuasión en las proximidades de Ceuta y han contribuido a la seguridad de los espacios marítimos de soberanía e interés nacional. Además, ha participado el patrullero 'Vigía' con cometidos de vigilancia marítima y presencia naval y los buques de acción marítima 'Rayo' y 'Tornado' con misiones de carácter logístico, concretamente el transporte de material desde Canarias a la zona.