Desde que comenzó el año, han entrado cerca de 2.600 personas. No alcanzaron el millar en el mismo semestre de 2025. En términos porcentuales, los migrantes llegados de manera irregular a España por Ceuta son un 164 % más. Es un porcentaje de peso. Es tanto como hablar de que las entradas burlando los controles este año casi triplican las del año pasado. Sin embargo, queda muy lejos ya de aquel 700 % de incremento de febrero, tiempo en el que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) permaneció, y lo hizo durante semanas, sobresaturado.
El Gobierno de España atajó aquella tensión del recurso con una mayor frecuencia de traslados a la península. Esa fue la solución a una realidad que ha aflojado en fuerza, aunque sin deshacerse de esa mayor intensidad respecto a 2025. Una mayor intensidad en las entradas que, además, contrasta con lo ocurrido en el conjunto del país. El total de inmigrantes llegados por mar y tierra a España el primer semestre del año ha descendido un 32 % sobre 2025. De las más de 12.000 entradas irregulares registradas, más del 21 % fueron por Ceuta.
