La Ciudad refuerza la protección y vigilancia de las playas con un servicio de seguridad privada
La Consejería de Presidencia y Gobernación ha contratado un servicio de seguridad privada para "garantizar una presencia específica y permanente en las playas, reforzando la vigilancia y protección de las instalaciones y equipamiento, contribuyendo al mismo tiempo al mantenimiento de unas condiciones adecuadas de seguridad, convivencia y de utilización de estos espacios mientras persistan las circunstancias que han motivado la adopción de esta medida, y que no es otra que la entrada masiva e irregular de miles de personas por la frontera los días 30 y 31 de julio".
Según ha destacado el Ejecutivo de Vivas, "persiste una situación de excepcionalidad que se traduce, entre otras circunstancias, en la presencia continua de personas deambulando por distintos espacios de la ciudad, incluidas las playas, así como en un uso extraordinario de los servicios y equipamientos existentes en estos espacios".
La medida se aplica "tras más de 20 días sin respuesta, ante la falta de medios suficientes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, para garantizar la seguridad ciudadana". Su implementación "permitirá reforzar la protección de estos espacios en un momento en el que los efectivos policiales se encuentran también destinados de manera prioritaria a tareas de mantenimiento de la seguridad y la convivencia en el centro y las distintas barriadas de la ciudad, como consecuencia de la situación sobrevenida".
El servicio de seguridad privada contará con un total de 22 vigilantes diarios, distribuidos por las playas de La Ribera, El Chorrillo, Benítez, San Amaro, Los Corrales, Almadraba, Tarajal y Benzú, y permanecerá operativo hasta la finalización de la temporada de baño. El horario será de 11.30 a 20.30 horas, de lunes a domingo.
Entre las funciones de los vigilantes se incluirán la vigilancia y protección de los elementos, instalaciones y equipamientos de las playas, así como la realización de los requerimientos que resulten necesarios para preservar su adecuado uso y favorecer la convivencia ciudadana.
Asimismo, el personal de seguridad privada podrá intervenir ante aquellas situaciones que requieran su actuación dentro de las competencias que legalmente tiene atribuidas, y deberá comunicar de manera inmediata a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cualquier circunstancia que requiera su intervención.
La actuación de este dispositivo se enmarca, en todo caso, en labores auxiliares, preventivas y de apoyo logístico, sin sustituir las funciones que corresponden a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.