jueves. 20.08.2026

El presidente nacional del PP y líder de la oposición en el Congreso, Alberto Núñez Feijóo, ha lamentado este miércoles en su segunda visita a Ceuta tras el estallido de la emergencia en curso que el Gobierno central siga tratando “como un episodio de verano” lo sucedido en la ciudad. “Ceuta va a cumplir tres semanas escuchando que todo está bajo control, sin soluciones efectivas y sin una explicación de qué ha pasado y por qué”, ha denunciado tras ver en las calles a más .

A renglón seguido ha añadido que el PP ha acudido al Tribunal Supremo “para que nos diga si los ministros de España se pueden negar a comparecer en el Senado para explicar qué ha pasado”. A su juicio, no, pues “una comparecencia posterior en el Congreso no le exime de esa obligación constitucional”.

“Es demoledor que hayan comparecido antes algunos primeros ministros europeos que el presidente del Gobierno de España; que se haya empleado más firmeza para defender a nuestros socios europeos que para defender nuestra frontera... Hasta aquí hemos llegado, la absoluta responsabilidad del Gobierno de España está desprotegiendo a más de 80.000 ceutíes y dejando a su suerte a miles de personas que vagan por calles y playas, muchas sin alimento”, ha añadido.

Para Feijóo es inaceptable que desde Ceuta se muestren imágenes “propias del Tercer Mundo” por un Ejecutivo, el de Sánchez, que “no ha estado a la altura ni antes, ni durante, ni después de la invasión”. “Esto no es una crisis migratoria tras la sentencia del Supremo, no está resuelto y no es cierto que esta ciudad está llena de insolidarios”, ha resumido.

“Llevo veinte días viendo a esta ciudad sosteniendo sola sin perder la calma ni la cabeza y sin dar un paso atrás la frontera de España y de Europa, pero Ceuta no puede depender de que otro decida abrir o cerrarla: la seguridad de España se ejerce desde España y hay que reconstruir la autoridad del Estado para que se anticipe en lugar de llegar tarde

 

Tres crisis y un plan de futuro con siete puntos

El presidente nacional del PP ha advertido que en Ceuta concurren hoy “una crisis de seguridad nacional, otra de orden público y otra de salud pública”. Además, ha subrayado que “se nos dijo que en 48 horas esto estaba resuelto, pero lo cierto es que aquí quedan al menos más de 10.000 personas, y hablar de normalidad es un insulto a los ceutíes”. Igualmente ha dejado claro que “pedir que se proteja la frontera o se cumpla la ley no es racista, como pedir que los niños puedan andar seguros por las calles y las mujeres puedan salir tranquilas, no con el miedo generado por 15 violaciones en los últimos días”.

“Aquí hay una situación excepcional y hay que aplicar medidas excepcionales porque esta es una ciudad agotada y lo que aquí se está sufriendo puede desembocar en graves incidentes si no se hace nada”, ha alertado Feijóo, que ha censurado que tras el paso de siete ministros no existe “nada” concreto para afrontar este contexto, para el que ha planteado siete soluciones que se ha comprometido a implementar si llega a La Moncloa.

“Este Gobierno lleva años de diplomacia secreta con Rabat y hoy Ceuta es el resultado visible de su política exterior: ha subcontratado la seguridad de una ciudad española y la de la frontera sur de Europa a una nación extranjera...”, ha censurado Feijóo

Tal y como ha enumerado, primero “un mando único hasta que se recupere la normalidad”. Segundo, que “todos, mayores y menores”, los que continúan en Ceuta tras la avalancha retornen “voluntariamente o expulsados” a Marruecos, para lo que ha reclamado movilizar todas las unidades de Extranjería necesarias para activar los procedimientos legales necesarios “con un calendario concreto para el que un mes es más que suficiente”.

Tercero, reconocer que se ha producido una “instrumentalización, por acción o por omisión, de decenas de miles de personas de Marruecos a la UE”. “Este Gobierno", ha criticado, "lleva años de diplomacia secreta con Rabat y hoy Ceuta es el resultado visible de su política exterior: ha subcontratado la seguridad de una ciudad española y la de la frontera sur de Europa a una nación extranjera...”.

Cuarto, asegurar unas “buenas relaciones, las únicas inteligentes”, en beneficio con con el país vecino basadas en “el respeto y reciprocidad en las relaciones con Marruecos partiendo de que la integridad territorial de España no se cuestiona”. Para ello, usar todos los medios (fuerza, ley y aliados) para defender la integridad territorial de España con las herramientas propias y las de la UE, “ninguna de las cuales se ha utilizado”. “No tenemos interés en buscar enemigos, pero no vamos a actuar bajo el chantaje ni la amenaza”, ha advertido.

El líder nacional del PP se ha comprometido a impulsar “el reconocimiento europeo de Ceuta” con un asiento en el Comité de las Regiones y “un tratamiento equivalente para las ciudades autónomas al que se da en fondos, fiscalidad y fronteras a los territorios ultraperiféricos”

Quinto, blindar la frontera con infraestructuras (prolongando primero el espigón del Tarajal), recursos humanos (con refuerzos permanentes de Guardia Civil y Policía Nacional, pero también personal de Extranjería, sanitarios, jueces y fiscales), tecnología (un sistema integrado de vigilancia marítima y costera que permita “vigilar y seguir” cualquier aproximación irregular) y cambios legales (como la PNL presentada por el PP el 16 de julio o reformando la Ley de Asilo, ya que “no es lo mismo “pedirlo por la puerta que tirando la puerta”). “Todo ello”, ha dicho, “puede financiarse con fondos europeos”. “España merece una frontera de verdad, no de plástico”, ha apostillado.

En sexto lugar se ha comprometido a impulsar “el reconocimiento europeo de Ceuta” con un asiento en el Comité de las Regiones y “un tratamiento equivalente para las ciudades autónomas al que se da en fondos, fiscalidad y fronteras a los territorios ultraperiféricos”. “Ceuta y Melilla deben dejar de ser un asunto que España explica en Bruselas para hacerlo ellas con voz propia”, ha justificado.

feijóo

Para terminar ha prometido un plan de reactivación de la economía local con vocación de futuro “para consolidar una nueva economía”. “Me comprometo a impulsarlo con la sociedad civil ceutí y el Gobierno de la Ciudad a través de”, ha precisado, “una Ley de Régimen Especial de Ceuta y Melilla que blinde un marco fiscal inversor y las bonificaciones del 50% y el 75% en determinadas actividades; mejoras en la conectividad; medidas contra el paro juvenil y para facilitar vivienda; más presencia del Estado (Sanidad, Educación, Justicia, Fuerzas de Seguridad y Armadas)”. Su implementación conllevaría “una inversión de al menos 650 millones en seis años” y su concreción se la ha encargado al exdiputado nacional por Ceuta, Juan Bravo.

 

Responsabilizar a la Ciudad, "una desvergüenza"

El político gallego ha agradecido a Vivas, a sus consejeros, a los empleados públicos en general su “impagable” trabajo durante las últimas tres semanas, así como el “esfuerzo” del resto de la sociedad caballa: “Soy muy consciente del desánimo, que no es rendición. Esta es una ciudad plural allá donde las haya, pero que se sigue comportando como una sola y no ha dado un paso atrás desde el 30 de julio”, ha valorado.

Preguntado por los intentos de algunos ministros de descargar sobre la Ciudad la responsabilidad de la gestión de la crisis, Feijóo ha lamentado que el Ejecutivo de Sánchez suele actuar de esa forma: “El presidente Vivas lleva 20 días trabajando en cuerpo y alma para paliar esta situación de excepcionalidad y es una desvergüenza que se pretenda hacer responsable a la persona más responsables que en el ámbito constitucional trabaja en este asunto mientras Sánchez está en chanclas en la playa: es manifiestamente injusto y no se lo merece”, ha repudiado.

Feijóo anuncia un plan de futuro para Ceuta y Melilla con al menos 650 millones de...
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