VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

La violencia contra las mujeres se agrava con la crisis de la COVID-19

- La acentuación de los roles de género durante el confinamiento, las dificultades para acceder a protección y la pobreza, agravan la situación de las mujeres víctimas de violencia de género

- Más de la mitad de las mujeres mayores de 16 años (57,3%) residentes en España han sufrido violencia a lo largo de sus vidas por ser mujeres

on motivo del 25 de Noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), que reúne a las principales organizaciones del tercer sector comprometidas con la erradicación de la pobreza y la exclusión social, quiere manifestar que, la violencia de género, está directamente relacionada con la desigualdad entre mujeres y hombres. Esta desigualdad se ha visto agravada por la pandemia de la COVID-19, enquistando un problema estructural de nuestra sociedad.

La violencia de género es consecuencia de la discriminación que sufren las mujeres, tanto en leyes como en la práctica, y la persistencia de desigualdades por razón de género. La violencia de género afecta e impide el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la exclusión social y la desigualdad.

6,5 millones de mujeres se encuentran en situación de pobreza o exclusión social, según el XI Informe del Estado de la Pobreza en España de EAPN-ES. En la mayor parte de los indicadores de pobreza o exclusión, la tendencia al deterioro de la situación de las mujeres con respecto a los hombres es clara, y se ha visto agravada con la pandemia de la COVID-19.

La violencia de género tiene un impacto mayor en las mujeres pobres. Por un lado, por la falta de autonomía económica que les permita salir de la situación de violencia y, por otro, porque ser víctima de violencia de género es uno de los factores que pueden llevar a las mujeres a situaciones de pobreza y exclusión social, con mayor repercusión en aquellas mujeres donde puede interseccionar algún otro motivo de discriminación, como por ejemplo, la discapacidad o la pertenencia a grupos poblacionales o minorías étnicas tradicionalmente discriminadas.

El número total de mujeres asesinadas en España por violencia de género, desde el año 2003, es de 1.118 hasta el día de hoy. Asimismo, de acuerdo a los resultados de la última Macroencuesta sobre Violencia contra la Mujer (2019), más de la mitad de las mujeres (57,3%) residentes en España de 16 o más años han sufrido violencia a lo largo de sus vidas por ser mujeres.

Además, las nuevas tecnologías han abierto nuevos cauces para ejercer la violencia. Según datos del Instituto Europeo de Igualdad de Género, una de cada 10 mujeres ha sufrido, desde los 15 años, alguna forma de ciberviolencia, que se manifiesta a través de insultos en las redes sociales, el envío de la pornografía no solicitada, la extorsión sexual o la difusión de datos privados, entre otras. Está clara vulneración de los derechos de las mujeres y niñas provoca graves repercusiones en la vida real de las víctimas.

La reciente aprobación del proyecto de ley de Garantías de la Libertad Sexual y la renovación del Pacto de Estado contra la violencia de género son pasos en la buena dirección, para ofrecer estabilidad a las políticas públicas que combaten la violencia de género y seguir destinando los recursos para combatirla.

La violencia contra las mujeres sigue siendo un obstáculo para alcanzar el Objetivo 5 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)recogidos en la Agenda 2030, que se refiere específicamente a lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Este tipo de violencia es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo actual. No podemos olvidar tampoco los efectos dramáticos de la violencia de género sobre las niñas y los niños, con consecuencias nefastas sobre su salud física y mental.

La situación creada a raíz de la crisis surgida por la pandemia de la Covid-19 no ha hecho sino agravar la situación de las mujeres y la brecha de género todavía existente en nuestra sociedad. Por ello, este 25 de noviembre, EAPN-ES reivindica un refuerzo de las políticas públicas destinadas a prevenir y erradicar la violencia de género, así como las causas y las formas de pobreza que les afectan de manera específica. Hoy mejor que mañana.