Los vecinos de El Trampolín y El Guano han exigido este miércoles "una actuación inmediata y coordinada de las administraciones competentes para recuperar completamente la zona, impedir nuevas acampadas irregulares, garantizar presencia policial suficiente las 24 horas, perseguir las actividades ilícitas, controlar los fuegos y vertidos, proteger el medio ambiente y devolver a los vecinos la seguridad y normalidad que llevan semanas reclamando".
"Desde el 31 de julio", han alertado en un comunicado, "es prácticamente imposible descansar con normalidad: fiestas y consumo abundante de alcohol y drogas, música y ruidos durante la noche, hogueras y fuegos para cocinar o calentarse, interrupciones del tráfico y vehículos que se detienen en plena calzada, además de continuos altercados, incidentes y peleas e intentos de abusos y/o violaciones".
Según su exposición, "a ello se suma una gravísima sensación de inseguridad entre los residentes, que ya no pueden desenvolverse con normalidad en el entorno de sus propias viviendas". "Nos resulta imposible transitar por la zona con tranquilidad, sacar al perro, sobre todo a determinadas horas o incluso acudir a realizar una compra en los comercios cercanos sin miedo o preocupación de sufrir una agresión", han advertido sobre "una auténtica pérdida del uso normal del barrio hasta el punto de que actividades tan básicas como caminar por la calle, pasear, hacer una compra o regresar a casa se han convertido para muchas familias en situaciones de tensión diaria".
Además han denunciado la existencia de "venta ambulante, venta irregular de tabaco, alcohol, ropa, calzado, fundas de teléfonos y otros productos, así como actividades de pesca y captura de fauna que, están afectando incluso a especies protegidas como delfines y lapas", extremos sobre los que igualmente reclaman "inspección y actuación inmediata de las autoridades competentes".
A su juicio "lo más grave es la sensación de que las autoridades han dado la zona por perdida, pues hay una dotación policial claramente insuficiente durante el día y durante las franjas nocturnas no existe presencia policial alguna, precisamente cuando se producen buena parte de los problemas". "La ocupación de estos espacios no puede convertirse de hecho en permanente simplemente por falta de actuación administrativa y reclaman que se aclare públicamente qué habilitación existe para mantener estas concentraciones y asentamientos en la zona", han añadido.
“No aceptamos que se dé nuestro barrio por perdido. Aquí viven familias que tienen exactamente el mismo derecho que cualquier otro ceutí a dormir, circular, sacar a sus perros, comprar en sus comercios, acceder a sus viviendas y utilizar nuestras playas con seguridad”, han resumido los residentes, que estudian poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía, los juzgados "y cuantos órganos de control resulten competentes" a fin de que "se determine si la eventual inacción, dejación de funciones o incumplimiento de obligaciones por parte de responsables públicos pudiera generar algún tipo de responsabilidad administrativa, disciplinaria o penal".
