La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha manifestado este jueves su "profunda preocupación" por "la situación de desprotección en la que se encuentran los militares de las Fuerzas Armadas desplegados o destinados en Ceuta tras la crisis migratoria iniciada a finales de julio".
Según ha alertado, "los efectivos de la Comandancia General de Ceuta (Comgeceu) y unidades de refuerzo están realizando un esfuerzo extraordinario de presencia, vigilancia y apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en condiciones de elevada exigencia operativa, pero carecen en la práctica de un marco claro que les permita ejercer el derecho a la legítima defensa con los medios adecuados y de forma proporcionada cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente para su integridad física o la de terceros".
Por ello, AUME ha instado a Defensa a "garantizar que los militares puedan hacer uso de la fuerza de manera proporcionada y racionalmente necesaria en situaciones de legítima defensa, conforme a lo establecido en el artículo 20.4 del Código Penal y a los principios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad".
También ha reclamado "dotar a las unidades del equipamiento de protección individual y de los medios adecuados para su propia seguridad, así como del adiestramiento específico para este tipo de escenarios" y "clarificar el marco jurídico y operativo de actuación de las Fuerzas Armadas cuando prestan apoyo a las fuerzas de seguridad, evitando la actual ambigüedad que genera inseguridad jurídica y pone en riesgo a los efectivos".
Por último ha solicitado "asegurar que ninguna orden o instrucción impida el ejercicio legítimo del derecho a la defensa propia o de terceros cuando exista agresión ilegítima actual o inminente".
"La experiencia de las últimas semanas demuestra que los militares no pueden ser enviados a cumplir misiones de esta naturaleza sin los medios, la formación y la cobertura legal suficientes", considera AUME, que entiende que "la profesionalidad y el espíritu de servicio de nuestros compañeros no pueden convertirse en un factor de vulnerabilidad.
