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El Hospital Universitario implanta por primera vez un reservorio subcutáneo braquial en su UCI

quirófano ingesa

- El procedimiento supone "un importante avance en la atención a pacientes críticos y oncológicos que requieren de terapia intravenosa prolongada"

La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Ceuta, liderada por el intensivista Juan Carlos Diaz Monrové, ha realizado con éxito el primer implante de un reservorio subcutáneo permanente de acceso braquial, también conocido como PICC Port, en un paciente oncológico.

Este procedimiento supone "un importante avance en la atención a pacientes críticos y oncológicos que requieren de terapia intravenosa prolongada". El PICC Port combina las ventajas de un catéter PICC con las de un reservorio implantable, ofreciendo mayor comodidad al paciente, menor riesgo de complicaciones y mejor calidad de vida al evitar catéteres externos visibles.

La intervención se ha llevado a cabo en la UCI del Hospital Universitario de Ceuta. Se enmarca entre las competencias y técnicas de Enfermería avanzada, por lo que, previamente, un equipo de cinco enfermeros y enfermeras de la UCI se ha desplazado al Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, centro de referencia nacional, para recibir la formación práctica especifica en esta técnica avanzada.

“Tras una intensa formación teórica, rotaciones y cursos especializados, y tras conseguir el material necesario, hoy damos un paso más en nuestro compromiso con la excelencia asistencial. Con la incorporación del PICC Port, junto a los reservorios torácicos, FICC Ports y líneas medias que ya realizamos, podemos ofrecer a cada paciente la solución más adecuada a sus necesidades individuales”, ha destacado el doctor Juan Carlos Diaz Monrové.

 

Con esta nueva técnica, la UCI del Hospital Universitario de Ceuta se posiciona, según el Ingesa, "entre las unidades más avanzadas de España en este campo, reforzando su capacidad para proporcionar una atención de alta calidad y altamente especializada".

Javier Álvarez, enfermero de la UCI del Hospital Universitario de Ceuta, explica que el procedimiento consiste en canalizar una vena del brazo para introducir un catéter que se conecta a un reservorio implantado bajo la piel mediante un pequeño bolsillo subcutáneo. La intervención se realiza con cianoacrilato, por lo que prácticamente no deja cicatriz visible.

Álvarez destaca que este acceso ofrece importantes ventajas frente al reservorio torácico tradicional: elimina el riesgo de neumotórax asociado a los accesos torácicos y resulta especialmente beneficioso para pacientes que precisan radioterapia en el tórax. Además, mejora la comodidad y la calidad de vida, al evitar cicatrices visibles y facilitar las actividades cotidianas.

El enfermero subraya también que la implantación de esta técnica en Ceuta evita derivaciones innecesarias a la Península. “Supone evitar a los pacientes desplazamientos, viajes en barco, esperas y el estrés que conlleva salir de la ciudad para someterse a un procedimiento que ahora podemos ofrecer aquí con todas las garantías”, afirma.

El hecho de que sea una técnica asumida por Enfermería aporta un valor enorme tanto al paciente como a la gestión sanitaria: reduce las listas de espera quirúrgicas, al no depender de la disponibilidad de un quirófano general ni de un cirujano; esto también disminuye costes, y garantiza la continuidad del cuidado al paciente, ya que las mismas enfermeros que implantan el dispositivo suelen ser quienes educan al paciente y realizan su mantenimiento ambulatorio.

Los enfermeros especialistas asumen la responsabilidad total del procedimiento utilizando alta tecnología:

  • Identifica la vena idónea (habitualmente la basílica) mediante ecografía.
  • Punción ecoguiada y micropunción: introduce el catéter reduciendo al mínimo el daño en los tejidos.
  • Tunelización: dirige el catéter bajo la piel hasta la zona del brazo elegida.
  • Creación del bolsillo subcutáneo: aloja y fija la cámara donde se realizarán las futuras punciones.
  • Control de posición: utiliza sistemas de navegación electrocardiográfica (ECG) para verificar que la punta del catéter está exactamente en la entrada del corazón.