PREVENCIÓN

La Consejería de Sanidad activa el sistema 'Meteosalud' de alertas por calor

Imagen de archivo.
- Ceuta, que este martes alcanzó la temperatura máxima en lo que va de 2026 (25,5), acumula una veintena de defunciones atribuibles a altas temperaturas durante la última década, sobre todo hace tres años

La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales mantendrá activo hasta el 30 de septiembre el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos de los Excesos de Temperaturas sobre la Salud tras alcanzar este martes, 2 de junio, la temperatura máxima en lo que va de 2026, 25,5 grados, bastante por debajo de las alcanzadas durante los últimos días en buena parte de la península y de los 34 en los que se cifra la temperatura umbral para entrar en nivel de riesgo en Ceuta.

Meteosalud se basa en la coordinación entre el Observatorio de salud y Cambio climático y la AEMET. Este sistema de alerta está integrado dentro del Plan Nacional de actuaciones preventivas de los efectos del exceso de temperatura sobre la salud del Ministerio de Sanidad.

Este Plan permite:

  • Informar a la población sobre los efectos en la salud de las olas de calor y sobre medidas de protección y prevención.
  • Informar a los profesionales sanitarios y de los servicios sociales.
  • Coordinar con los servicios sociales para la identificación de los grupos de riesgo, especialmente niños y personas mayores.
  • Coordinar con las administraciones y entidades competentes
  • Desarrollar el sistema de información ambiental que incluye la predicción de las temperaturas.
  • Desarrollar el sistema de información sobre Mortalidad

La exposición humana a temperaturas ambientales elevadas puede provocar una respuesta fisiológica insuficiente del sistema termorregulador provocando problemas de salud como calambres, deshidratación, insolación, golpe de calor (con problemas multiorgánicos que pueden incluir síntomas tales como inestabilidad en la marcha, convulsiones e incluso coma).

El exceso de mortalidad se ha asociado a períodos de 3 o más días consecutivos de altas temperaturas no habituales, y sus efectos se pueden observar durante dichos períodos o con un retraso de hasta tres días.

Según las estimaciones de MoMo (monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas) las defunciones atribuibles a altas temperaturas entre los años 2015 y 2025 fueron 27.564. El año 2022 con 4.789 defunciones atribuibles a altas temperaturas fue el año con más excesos seguido del 2025 con 3.832 defunciones. En la ciudad durante la última década se acumulan 19 fallecimientos atribuibles a altas temperaturas, 7 solo en 2023, cuando el 19 de julio se alcanzaron los 40,8 grados, temperatura máxima histórica absoluta en Ceuta.

La aplicación del Plan Nacional tiene como objetivo la prevención de daños a la salud provocados por olas de calor epidemiológicas que son cada vez más frecuentes e intensas por el cambio climático, y desde un punto de vista sanitario afecta principalmente a los menores, a las personas mayores y a las personas con patológicas crónicas de base y desde un punto de vista social la marginación, el aislamiento, la dependencia, la discapacidad y las condiciones de habitabilidad de las personas con menos recursos añaden factores de riesgo.

El Plan divide a España en 182 zonas de meteosalud, en lugar de las 52 provincias que se usaban anteriormente, agrupando los municipios que comparten características climáticas similares. Es un instrumento a través del cual se intenta reducir el impacto del exceso de las temperaturas en la salud de la población, definiendo cuándo, dónde y a qué nivel se dan los avisos.

Desde la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales se recalca la importancia de seguir las recomendaciones básicas para prevenir los efectos del calor, como:

  • Mantenerse hidratado (beber agua con frecuencia, incluso si no sientes sed).
  • Evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día (entre las 12:00 y las 16:00 horas) y buscar sombra siempre que sea posible.
  • Utilizar ropa ligera de colores claros y algodón y protegerse con sombreros y gafas de sol.
  • Utilizar protector solar con un alto factor de protección (SPF)
  • Mantener frescos los espacios interiores: Utilizar ventiladores o aire acondicionado, cerrar cortinas o persianas durante el día para bloquear el calor del sol y ventilar la casa en las horas más frescas del día.
  • Comer comidas ligeras y frescas, como frutas y verduras. Evitar comidas calientas y pesadas que pueden aumentar la temperatura corporal.
  • Realizar actividad física con precaución: limitar la actividad física intensa durante las horas de mayor calor. Las primeras horas de la mañana o el atardecer son las más adecuadas.
  • Atención a grupos vulnerables: Prestar especial atención a personas mayores, niños pequeños y enfermos crónicos.
  • Precauciones en el trabajo: Si se trabaja al aire libre, tomar descansos frecuentes en áreas con sombras y beber agua regularmente y usar ropa adecuada para protegerse del sol.