sábado. 25.04.2026

 A través de un comunicado, los socialistas se remontan al 25 de abril de 1986 como día que  “marcó un antes y un después en la historia de nuestro país” mediante la aprobación de la Ley General de Sanidad dado que “no fue un hecho aislado, sino el resultado de una profunda convicción política: que la salud debía ser un derecho garantizado para todos y todas, y no un privilegio reservado a unos pocos”.

En relación a ello, ponen de relieve la visión y el compromiso de Ernest Lluch, así como “el impulso decidido de un gobierno socialista que entendió que la democracia no estaría completa sin justicia social”. Por ello, 40 años después reivindican dicha normativa como uno de los pilares más sólidos del Estado del Bienestar.

Los socialistas sostienen que la Ley General de Sanidad sentó las bases de un sistema sanitario público, universal, gratuito y equitativo: “Transformó un modelo fragmentado y desigual en un Sistema Nacional de Salud que garantiza atención en condiciones de igualdad, vivas donde vivas y tengas los recursos que tengas. Gracias a ella, en España nadie tiene que elegir entre curarse o arruinarse”. Y remarcan que ese el verdadero significado de la libertad y la igualdad en una sociedad avanzada, el hecho de poder vivir sin el miedo a que una enfermedad condicione tu futuro. Igualmente destacan que, durante todo ese tiempo, la sanidad pública ha sido una herramienta decisiva de cohesión social, evitando que la enfermedad se convierta en sinónimo de exclusión o pobreza.

Al mismo tiempo, insisten en que los derechos no son irreversibles y abogan por defender este modelo “frente a quienes pretenden convertir la sanidad en un negocio. Frente a esa visión mercantilista, desde el PSOE de Ceuta lo decimos con claridad: la salud no puede depender del mercado. Es un derecho fundamental que debe ser protegido y reforzado desde lo público”.

Entre los avances que se han alcanzado bajo el paraguas de esta ley, los socialistas enumeran algunos como el aumento en ocho años de esperanza de vida, el liderazgo mundial en donación y trasplantes. Por otro lado, hablan de la recuperación de derechos desde 2028 bajo el Gobierno de Pedro Sánchez, poniendo de ejemplo la universalidad sanitaria, el refuerzo de la Atención Primaria, la inversión en tecnología médica, la ampliación de prestaciones como la salud bucodental o la reproducción asistida, y el impulso a la innovación en la lucha contra enfermedades como el cáncer. Sin olvidar “una apuesta sin precedentes por la modernización del sistema sanitario, con inversiones en digitalización, medicina personalizada y terapias avanzadas que ya están salvando vidas. Porque defender la sanidad pública no es solo proteger lo construido: es también adaptarlo a los retos del presente y del futuro”, desgranan.

El PSOE habla de exigir responsabilidades ya que “mientras el Gobierno de España ha incrementado significativamente la financiación sanitaria, en algunas comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular las listas de espera siguen creciendo y la sanidad se deteriora. La ciudadanía merece explicaciones y, sobre todo, soluciones”. Y se peguntan qué modelo de país quiere la sociedad, es decir, si ser un país donde haya siempre un profesional atendiendo ante una urgencia y ninguna familia tenga que hipotecar su vida por un tratamiento: “Donde enfermar no signifique empezar de cero. Ese país no surgió por casualidad: lo construimos entre todos, con políticas valientes y con una firme apuesta por lo público”.

Desde la formación política reafirman su compromiso con una sanidad pública fuerte, universal y de calidad. “Porque la salud no es un privilegio ni una mercancía: es un derecho. Y porque la fortaleza de nuestra sanidad pública sigue siendo, hoy como hace 40 años, el mejor indicador de la calidad de nuestra democracia”, resaltan.

Los socialistas recuerdan los 40 años de la Ley General de Sanidad