El PSOE critica que la Ciudad mantenga los "signos externos y formas de vida" para evaluar los ingresos
El PSOE de Ceuta ha criticado este martes que el Gobierno de la Ciudad ha rechazado "la mayoría" de sus enmiendas al Reglamento de Prestaciones Económicas de los Servicios Sociales, "un documento estratégico para la protección de las familias vulnerables". La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, han explicado desde Daoiz en un comunicado, solo ha admitido "modificaciones parciales mientras se bloquean los cambios estructurales que habrían transformado el sistema".
“El Gobierno elige mantener un sistema rígido que deja desprotegidas a las familias más vulnerables”, ha lamentadoRaquel Miaja, responsable de Política Autonómica del PSOE de Ceuta.
Uno de los puntos de mayor fricción reside en el mantenimiento del criterio de "signos externos y formas de vida" para evaluar los ingresos de los solicitantes, una fórmula que el PSOE califica de “subjetiva y arbitraria”. "Este criterio vulnera la seguridad jurídica de los ciudadanos y ciudadanas y abre la puerta a evaluaciones desiguales basadas en la apariencia, otorgando una discrecionalidad injustificable que no debería tener cabida en la administración moderna", señala Miaja.
Del mismo modo, critican que no se hayan agilizado los plazos de resolución, manteniendo una espera de tres meses que resulta inasumible en situaciones de emergencia social. "Habíamos planteado mecanismos para evitar retrasos sin perjuicio para el solicitante, y el Gobierno los ha descartado sin esgrimir argumentos de peso", añaden desde el PSOE.
La socialista también denuncia el rechazo sistemático a nuevos capítulos que buscaban ampliar la cobertura a realidades sociales hasta ahora invisibilizadas. La propuesta de ayudas específicas para la salud mental fue rechazada bajo el pretexto de la existencia de convenios con entidades, algo que el PSOE rebate: "Los convenios no garantizan derechos universales, y muchas familias en exclusión no acceden a ellos por desconocimiento o por las propias barreras del sistema”.
Igualmente, el apoyo a jóvenes y la inclusión digital, vital para el empleo y la educación, fueron derivados a otros organismos como el IMIS o PROCESA sin un análisis real. "Derivar sistemáticamente estas necesidades a otros departamentos deja sin respuesta a familias que no saben a quién acudir en momentos de crisis", subraya la responsable de Política Autonómica socialista.
En el plano administrativo, las propuestas para introducir criterios más objetivos, una Comisión de Valoración más garantista y plazos de justificación flexibles también han caído en saco roto bajo la justificación de evitar una "complejidad innecesaria". Para el PSOE, "este argumento esconde una resistencia real a dotarse de instrumentos de control y transparencia en la concesión de ayudas públicas".
Sólo "mejoras puntuales"
No obstante, el partido pone en valor que la solidez técnica de su trabajo ha forzado al Gobierno a aceptar mejoras puntuales, como la deducción del 50% de los gastos de hipoteca o alquiler en el cómputo de ingresos, la protección de víctimas de violencia LGTBI-fóbica en el empadronamiento o la inclusión de calentadores y termos en las ayudas para electrodomésticos. "Estas victorias parciales demuestran que nuestras enmiendas responden a necesidades reales del día a día de los ceutíes", recalcan desde el PSOE de Ceuta.
Pese a estos logros menores, el balance global para el PSOE es preocupante, dibujando un modelo que apuesta por el inmovilismo frente a la creciente exclusión social en la ciudad, reflexiona Raquel Miaja. "Ceuta necesitaba un reglamento útil, ágil y centrado en las personas, pero el Gobierno ha preferido perpetuar una rigidez burocrática que ignora las nuevas brechas sociales. Mantener este sistema tiene un coste humano que no podemos ignorar, y desde el PSOE de Ceuta seguiremos exigiendo un cambio de modelo que ponga la dignidad de las familias en el centro de la política local”.