El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha adelantado este martes en un comunicado que volverá a interpelar en la próxima Sesión Plenaria de control de la Asamblea "sobre diferentes cuestiones relacionadas con la rampa náutica pública de acceso al mar" que lleva once años reivindicando "sin que la ciudadanía ceutí que realiza actividades deportivas acuáticas puedan disponer de esta infraestructura pública para su uso y disfrute".
“Resulta inconcebible e incomprensible que una ciudad como Ceuta no cuente con una rampa pública de acceso directo al mar, siendo ésta una reivindicación histórica de los usuarios de pequeñas embarcaciones y motos acuáticas de nuestra ciudad”, ha insistido la formación localista, que estima que "no se puede permitir que Ceuta vuelva a ser un verano más la única ciudad costera sin rampa náutica pública de acceso al mar”.
Los de Fatima Hamed "culpan" tanto al Ejecutivo local como a la Delegación del Gobierno de "llevar más de diez años pasándose la pelota de un tejado a otro mientras los ceutíes siguen sin contar con esta infraestructura”. “Se llenan la boca hablando de lealtad institucional cuando lo que quieren están demostrando es una gran complicidad institucional alejada de la lealtad con la ciudadanía”, han criticado.
Es por ello que van a preguntar al Ejecutivo local para saber cuándo podrán los ceutíes disfrutar de una rampa pública de acceso al mar, así como si se han mantenido reuniones con Delegación del Gobierno para tratar este asunto, entre otras cuestiones.
El MDyC pide al Ejecutivo local "que no dilate más en el tiempo la instalación de esta infraestructura y exige "tanto al consejero de Medio Ambiente como al de Comercio, Turismo y Deporte que trabajen para resolver esta cuestión dejando atrás las falsas promesas de sucesivos consejeros que se va trasladando la cuestión unos a otros como si se tratara de una herencia”.
"Hemos propuesto diferentes alternativas para una posible ubicación de la misma", ha recordado el Movimiento en referencia a un proyecto frente al que la Delegación ha expuesto a veces reparos de las Fuerzas de Seguridad por su posible uso con fines delictivos, pero que Rafael García dio a llegar por hecho hace tres años, cuando estaba al frente de la institución de la plaza de los Reyes, que se construiría en San Amaro.
