El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha asegurado este miércoles que entiende que para parte de la ciudadanía pueda ser difícil entender "por qué no se devuelve a su país de origen a personas que llegan y se sabe que son inmigrantes que han accedido de manera irregular". Ahí puede intentar sacar tajada el populismo, pero lo cierto es que "con la legislación en la mano sencillamente no se puede hacer" y que "quien lo hiciera estaría incumpliendo la ley y cometiendo en un delito”, ha advertido.
El líder del Ejecutivo local ha explicado que "en el caso de los adultos, en el momento en el que solicitan asilo en España, y todos lo hacen, ya no se puede retornar". "Es imposible", ha señalado. "En el de los menores", ha ampliado, "ya sabemos lo que pasó en esta ciudad cuando aplicamos lo que entendíamos que era un 'retorno asistido'... No es solo la legislación nacional y europea, sino también las convenciones internacionales que hemos suscrito, que dicen que una condición indispensable para retornar a un menor es que quiera, y la mayoría de los que llegan a Ceuta son adolescentes y ninguno lo desea". "Es imposible", ha repetido.
La normativa sobre la no devolución de solicitantes de asilo prohíbe expulsar a cualquier persona que pide protección internacional hasta que su caso sea resuelto, conforme a la Ley de Asilo y tratados internacionales como la Convención de Ginebra de 1951. La repatriación de menores extranjeros no acompañados está igualmente prohibida, debiendo regirse estrictamente por el interés superior del niño.
El Tribunal Supremo acaba de sentenciar que el régimen especial de Ceuta y Melilla, concretado en el 'rechazo en frontera', no está contemplado con carácter general para todos los extranjeros que intentan acceder irregularmente a territorio español por vía terrestreo marítima, sino solo "para aquellos que intentan hacerlo superando los elementos de contención fronterizos establecidos, como las vallas”.
