Los empresarios exigen al Estado "seguridad objetiva y urgente" para recobrar la "tranquilidad"
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha visitado este miércoles Ceuta junto a los integrantes de sus órganos de gobierno para reivindicar, como Arantxa Campos, soluciones “inmediatas” para recuperar la normalidad en la ciudad y que la actividad económica pueda desarrollarse en condiciones de “seguridad objetiva y urgente”.
La presidenta de la CECE ha estimado en “un millón de euros al día” las pérdidas que está sufriendo el empresariado de la ciudad, que vive en “un polvorín”.
“Aquí la realidad es la gente no sale a la calle, que los niños no van a la cole, que muchas personas piensan en irse a la península para estar más tranquilos: la responsabilidad de sentirte seguro la tiene el Estado y aquí ni objetiva ni subjetivamente se está igual de seguro que antes del 30 de julio”, ha remarcado Garamendi.
“Esto es un problema, un atentado, de soberanía nacional que no puede volver a pasar”, ha señalado el presidente de la CEOE, que ha reivindicado el derecho a vivir y trabajar en condiciones de normalidad y seguridad de los caballas y se ha mostrado “preocupado” por los empresarios de la ciudad, en su mayoría pequeñas y medianas sociedades del sector comercial.
La CEOE también está en contacto con la Comisión Europea y la patronal de la UE porque “este es un problema de todos”. Preguntado por la responsabilidad de Marruecos en la entrada masiva ha enfatizado que es “a España” a la parte a la que hay que exigirle que dé cuentas de su actuación antes, durante y después de los días 30 y 31 de julio. “España es la que nos tiene que defender y la que tiene que garantizar la tranquilidad en Ceuta”, ha resumido.
Garamendi ha valorado algunas de las medidas económicas paliativas anunciadas por el Gobierno central, como el incremento de las bonificaciones a la Seguridad Social, pero se ha alineado con los empresarios locales en que “no hay confianza ni libertad de empresa con el Ejército delante de los supermercados o los negocios teniendo que contratar seguridad privada”.
El empresario vasco ha agradecido su trabajo a las Fuerzas de Seguridad del Estado y a las Fuerzas Armadas, pero ha rechazado el término de “inseguridad subjetiva” utilizado por el ministro del Interior para referirse a la sensación que se ha llevado de la situación de la ciudad.