ECONOMÍA

La Cámara cifra en 33 millones el impacto económico directo de la crisis, un 20,6% del PIB mensual

Imagen de recurso.
- Tres de cada cuatro empresas ya ha tenido que introducir cambios en la organización de sus plantillas

La Cámara de Comercio estima que la crisis que explotó hace un mes, el 30 de julio, ya ha causado unas pérdidas económicas directas de 33 millones de euros. Tras su primera valoración, cifrada en 27,7, este domingo la ha actualizado con los datos de facturación y actividad facilitados por 302 empresas. Los resultados muestran un "alcance excepcional" que suma "la cancelación de las Fiestas Patronales, la práctica desaparición del turismo ordinario y la reducción del consumo y la pérdida de confianza".

"Sus consecuencias se han prolongado durante todo el mes y han dejado a numerosas empresas con graves problemas de liquidez y una creciente incertidumbre sobre su futuro", alertan los de Karim Bulaix, que advierten que "el daño no se limita a los días en los que los negocios tuvieron que cerrar o reducir sus horarios", sino que "incluye también las ventas que no se realizaron, los viajes y reservas cancelados, las existencias adquiridas que no pudieron venderse, los gastos ya asumidos, las contrataciones que no llegaron a efectuarse y toda la actividad que Ceuta dejó de generar durante uno de los periodos más importantes del año".

El estudio divide el impacto económico directo en tres partes. La primera recoge las pérdidas sufridas durante los últimos días de julio y el comienzo de la crisis, estimadas en 7 millones. La segunda cifra en 10,2 la actividad que dejó de generarse por la cancelación de las Fiestas Patronales. La tercera analiza las pérdidas producidas durante el resto de agosto, una vez terminado el periodo en el que debía celebrarse la Feria.

La principal diferencia respecto a la estimación inicial aparece en esta última parte. Las pérdidas previstas para el resto de agosto se habían calculado en 10,4 millones. Los datos facilitados posteriormente por las empresas elevan esa cifra hasta los 15,7: 5,28 millones más y un incremento cercano al 51 %. "La recuperación que se esperaba después de los primeros días no llegó a producirse. La reducción del consumo, las cancelaciones, la ausencia de visitantes y la percepción de inseguridad siguieron frenando la actividad durante todo el mes", ha precisado.

Los 33 millones equivalen, como referencia para comprender su magnitud, aproximadamente al 20,6 % del PIB medio de un mes y al 1,72 % del PIB anual de Ceuta. "Esto no significa que el PIB de la ciudad se haya reducido contablemente en esos porcentajes, pero permite valorar la dimensión de la actividad perdida en un periodo tan corto", ha detallado.

 

Comercio y hostelería, las grandes perjudicadas

El comercio y la hostelería se encuentran "entre los sectores más castigados por la crisis y concentran buena parte de sus consecuencias económicas y laborales". El comercio registró durante agosto una reducción media de facturación cercana al 53 %. La caída alcanzó a establecimientos de moda, calzado y complementos, hogar y electrodomésticos, informática y tecnología, perfumería y cuidado personal, alimentación, comercios especializados y empresas mayoristas.

La pérdida de ventas se produjo, además, en un momento especialmente importante para muchas actividades comerciales. A la disminución del consumo habitual se añadieron la cancelación de las compras relacionadas con las Fiestas Patronales, la reducción de visitantes y la acumulación de existencias adquiridas para la temporada. Mientras tanto, las empresas han tenido que seguir afrontando alquileres, nóminas, suministros y pagos a proveedores.

La hostelería y la restauración sufrieron una caída media de facturación del 50,7 %. Restaurantes, bares y cafeterías se vieron afectados al mismo tiempo por la cancelación de la Feria, la desaparición de gran parte del turismo ordinario, la reducción del consumo de los residentes y la pérdida de actividad propia de uno de los meses más importantes del año.

La situación de estos sectores es especialmente grave por su peso en la economía local, por la presencia mayoritaria de pequeñas empresas y trabajadores autónomos y por el empleo que generan. Cuando una empresa deja de facturar durante semanas, pero continúa soportando sus costes habituales, la pérdida de actividad provoca un problema de liquidez que pone en riesgo su continuidad.

 

Adiós al turismo

La demanda turística ordinaria y los visitantes procedentes de la Península se redujeron alrededor de un 90 %. Esta caída no afectó únicamente a los alojamientos. También dejó de generar ingresos en el comercio, la hostelería, el transporte, el ocio, las actividades turísticas y otros servicios de la ciudad.

La facturación de los alojamientos disminuyó aproximadamente un 50 %, un porcentaje bastante inferior al de las cancelaciones turísticas. Esta diferencia no responde a una recuperación del turismo. Parte de las habitaciones canceladas fue ocupada temporalmente por miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, profesionales de medios de comunicación, personal funcionario y otros efectivos desplazados a Ceuta por la emergencia.

Esta ocupación extraordinaria ha amortiguado de forma temporal la caída de la facturación hotelera. Por eso, el dato de agosto no refleja todavía toda la gravedad del desplome del turismo ordinario ni puede presentarse como una señal de recuperación.

La presencia de estos colectivos disminuirá conforme se reduzca el dispositivo desplegado en Ceuta. Si para entonces no han regresado los visitantes habituales, los establecimientos pueden sufrir una nueva caída importante de la ocupación y de los ingresos. El sector ya prevé para septiembre niveles de cancelación de entre el 80 % y el 90 %.

En las agencias de viajes, la reducción agregada de facturación se sitúa provisionalmente en el 37,5 %. Este porcentaje tampoco refleja por sí solo la gravedad de la situación. La práctica desaparición de los viajes con destino a Ceuta quedó parcialmente compensada por el aumento de las salidas de residentes durante la crisis.

La cifra global no muestra, por tanto, la pérdida del turismo receptivo ni recoge completamente los costes asumidos por las agencias para tramitar cancelaciones, cambios de reservas, devoluciones y reclamaciones.

 

Tres de cada cuatro empresas destruyen empleo

El 74 % de las empresas encuestadas ya ha tenido que introducir cambios en la organización de sus plantillas. Entre las medidas adoptadas se encuentran la reducción de jornadas y horarios, la reorganización de turnos, el aplazamiento de contrataciones, la reducción temporal de servicios y la decisión de no cubrir vacantes. La situación es "especialmente preocupante" en los sectores que han sufrido las mayores caídas de facturación. El porcentaje de empresas que ya ha introducido cambios en sus plantillas alcanza el 85,4 % en el comercio y el 90,9 % en la hostelería.

Durante las primeras semanas, las empresas han intentado mantener el empleo mediante ajustes internos y medidas temporales. Sin embargo, la prolongación de la caída del consumo y la falta de una recuperación suficiente están agotando su capacidad para seguir resistiendo.

El informe no calcula todavía un número concreto de empleos afectados porque aún no existen datos laborales consolidados que permitan hacerlo con rigor. No obstante, la situación muestra "un riesgo claro: si la actividad no se recupera y las empresas no reciben apoyo inmediato, los ajustes de horarios, las contrataciones aplazadas y las vacantes no cubiertas pueden dar paso a medidas laborales más graves, cierres y pérdida permanente de puestos de trabajo.Más del 80 % de las empresas prevé seguir registrando pérdidas durante septiembre".

Entre las que han cuantificado sus expectativas, la caída media de facturación prevista se sitúa alrededor del 45 % respecto al mismo mes del año anterior, siempre que la situación mejore y empiece a recuperarse la normalidad.