El Instituto de Estudios Ceutíes (IEC) ha hecho pública este lunes una proclama institucional de su Junta Rectora en la que advierte que la entrada ilegal en la ciudad de unas 80.000 personas el pasado 30 de julio es "una invasión injusta producto de una escalada que ha dejado patente la ambición territorial del vecino reino de Marruecos". En ella ha llamado a "conservar la unidad pacífica entre todas nuestras comunidades y preservar la convivencia como la expresión más genuina y edificante de la realidad multicultural de nuestra población" y ha rechazado "cualquier uso de la violencia".
"Lo más destacado de este territorio es la continuidad ininterrumpida de la soberanía española durante más de cinco siglos, anterior incluso a la formación del Estado español moderno", ha remarcado el IEC, que igualmente ha destacado que "somos un territorio plenamente integrado en la Unión Europea y en el Consejo de Europa, en el que se aplican íntegramente los tratados y los sistemas de protección de los derechos humanos, en una benignidad democrática, generalmente plural y tolerante, que se diferencia claramente frente a la desconfianza autoritaria de nuestro vecino".
La proclama "condena" cinco hechos que considera "probados":
- La invasión civil de nuestro suelo, fomentada por Marruecos, y que inmediatamente después volviese a aparecer públicamente la perenne e injustificada reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla,
- La reiterada proclamación –justamente en los días posteriores a la invasión– por el ministro de Justicia marroquí Abdellatif Ouahbi, muy allegado al trono, pregonando la reclamación territorial de ambas ciudades,
- La nula reacción del Gobierno de nuestra nación, tanto para contrarrestar el atentado contra la integridad territorial de España como para rebatir diplomáticamente las ambiciones nacionalistas que tan a las claras muestran nuestros vecinos,
- La permanencia en Ceuta de más de diez mil inmigrantes ilegales y la lenta reacción gubernamental para organizar su desalojo o retorno,
- El hecho de que no se haya declarado la emergencia nacional cuando esta era y es necesaria para dar cobertura legal a las actuaciones tendentes a desalojar una invasión tan preparada.
Igualmente ha manifestado su "solidaridad" con la ciudad, "lo que supone no solo apoyar la resistencia frente al padecimiento de una situación tan injusta, sino la vocación de contribuir a la solución de los problemas que principalmente nos afectan".
Además, se ha alineado con las tres medidas urgentes que la Asamblea reclamó por unanimidad el 30 de julio al Gobierno central: declaración de emergencia nacional, refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como con la planteada en enero de "limitar la capacidad de acogida de migrantes en tránsito, adultos y menores", así como con "el retorno legal a Marruecos que respalda la Comisión Europea" y con el rechazo de "las instalaciones permanentes o el uso de polideportivos cubiertos y se plantean iniciativas de emergencia propias con ayuda del Estado.
También se ha adherido a "las muchas peticiones de ayuda y socorro que se han concretado para que Ceuta recupere la ansiada normalidad y pueda salir adelante, incluyendo la adopción de soluciones que consoliden el blindaje de nuestra seguridad y las que atañen a la recuperación económica, tan necesaria". "Y", ha añadido, "con el fin de que no vuelva a ocurrir otro episodio similar, que dispongamos de un marco preventivo con el que se pueda evitar en el futuro la utilización de la presión migratoria para desestabilizar nuestra ciudad".
El IEC ha anunciado que ya tiene en imprenta un número extraordinario de la revista 'Transfretana' en el que se aporta "la documentación necesaria para difundir las razones de nuestra existencia con las que ganar el imprescindible y oportuno relato, no solo sobre nuestra solidez histórica, sino para mostrar y demostrar que somos una ciudad europea excepcionalmente situada en la costa norte del continente africano, aportando conocimiento sobre nuestra singular y exclusiva situación que comparte un modelo de vida con el resto de los españoles y con los demás ciudadanos de la Unión Europea, además de ser un puente al África".
El texto ha terminado "proclamando el orgullo por la resistencia de una ciudad que tiene muy aprendida la lección de ser asediada, pues desde el surgimiento histórico del régimen alauita, a mediados del siglo XVII, germen del actual reino de Marruecos, hemos venido manteniendo y superando cercos provocados por la avaricia". "Culminó esta resistencia de la ciudad al soportar uno de los asedios más prolongados de la historia: el del sultán Muley Ismail que se alargó durante treinta y dos años y medio, desde 1694 hasta 1727. Sentimos que este temperamento lo llevamos en los genes y que esa fuerza resistente se sabe y se puede modular con un comportamiento cívico ejemplar", ha concluido.
