Cultura restaurará el cañón del pecio L’Assuré

- El cañón forma parte del conjunto arqueológico vinculado al naufragio de los navíos franceses L’Assuré y Le Sage en abril de 1692 y descubiertos casualmente en 1962 por Ernesto Valero Narváez y Agustín Pizones Cortés

- Las labores de recuperación desarrolladas desde 1970 constituyeron una actuación pionera en la arqueología subacuática española

- En breve se celebrará una jornada de puertas abiertas para que el público pueda contemplar las labores de recuperación de esta pieza

La Sección de Patrimonio Cultural de la Consejería de Educación, Cultura y Juventud iniciará el próximo sábado 30 de mayo los trabajos de conservación preventiva y restauración del cañón de bronce perteneciente al pecio francés L’Assuré, una de las piezas más relevantes del patrimonio arqueológico subacuático ceutí.

La actuación ha sido adjudicada mediante contrato promovido por la Ciudad Autónoma por un importe de 12.957,20 euros y será ejecutada por la empresa especializada en la restauración y conservación de bienes culturales “El Taller de Menia S.C.”. Se trata, además, de la primera restauración integral acometida sobre esta pieza desde su recuperación.

La intervención contempla distintas actuaciones técnicas destinadas a garantizar la adecuada conservación de la pieza, entre ellas procesos de limpieza controlada, estabilización de productos de corrosión, eliminación de sales procedentes del medio marino, documentación técnica y seguimiento especializado de su estado de conservación. El objetivo fundamental es frenar los procesos de deterioro propios de los materiales arqueológicos subacuáticos y asegurar su preservación futura.

El cañón forma parte del conjunto arqueológico vinculado al naufragio de los navíos franceses L’Assuré y Le Sage, hundidos frente a los Islotes de Santa Catalina en abril de 1692, durante la expedición naval organizada por Luis XIV de Francia. Los restos del pecio constituyen uno de los hallazgos subacuáticos más importantes documentados en las costas de Ceuta.

El descubrimiento del yacimiento se produjo de manera casual en 1962, cuando los submarinistas ceutíes Ernesto Valero Narváez y Agustín Pizones Cortés localizaron diversos cañones en el fondo marino mientras practicaban pesca submarina.

A partir de entonces, el investigador y pionero de la arqueología subacuática en Ceuta, Juan Bravo Pérez, asumió un papel decisivo tanto en la identificación histórica del pecio como en la recuperación y protección de sus materiales. Con la colaboración de numerosos escafandristas y miembros del Club de Actividades Subacuáticas, y pese a la escasez de medios técnicos y económicos, se organizaron campañas de rescate que permitieron recuperar cañones, anclas y otros materiales arqueológicos destinados posteriormente al patrimonio público de la ciudad.

Las labores de recuperación desarrolladas desde 1970 constituyeron una actuación pionera en la arqueología subacuática española. Para la extracción de los pesados cañones fue necesario incluso construir balsas y sistemas artesanales de izado, en un esfuerzo colectivo impulsado por el compromiso de aquellos buceadores con la conservación del patrimonio histórico de Ceuta.

Juan Bravo Pérez dedicó décadas al estudio del pecio, investigando documentación histórica en archivos españoles, franceses e ingleses hasta lograr identificar los restos de los navíos naufragados. Gracias a aquella labor de investigación, recuperación y divulgación, gran parte de las piezas conservadas actualmente en el Museo de Ceuta pudieron evitar el expolio y permanecer integradas en el patrimonio cultural de la ciudad.

En paralelo, en una fecha aún por determinar, la Consejería realizará una jornada de puertas abiertas que consistirá en una charla de los restauradores en el salón de actos del Museo de Ceuta seguida con una visita con el público para que presencie cómo se está ejecutando la restauración de dicho cañón.