La Ciudad Autónoma tiene cientos de miles de piezas arqueológicas almacenadas a falta de un museo en el que dar rienda suelta a esos fragmentos para que cuenten su historia. La entrada en funcionamiento de una nueva estación marítima puede ser el principio del fin de esa carencia.
La Consejería de Educación, Cultura y Juventud baraja hacer de la vieja terminal de pasajeros la carcasa del Museo Arqueológico de Ceuta. Es una posibilidad sobre la mesa bien recibida por los técnicos. En la vieja estación hay el espacio que demanda un proyecto de esa envergadura.
Además, la ubicación convence. Es puerta de entrada a Ceuta por mar, por lo que quienes vengan en barco tendrán fácil la visita bien a la llegada bien a su marcha. Asimismo, el plan de integración del puerto en la ciudad propiamente dicha, con un vial y gran plaza en la zona de los antiguos chalés portuarios, hará que esa viaja terminal no solo esté cerca del centro, sino que así lo parezca, lo que también animará a los lugareños a disfrutar de su nuevo museo.
Eso si prospera, para lo que aún queda tiempo. Es necesario redactar y acometer dos proyectos: el del continente, es decir, el de obras necesarias para adaptar la estación como museo arqueológico; y el de contenido, esto es, el que ponga negro sobre blanco que cuatro mil o cinco mil piezas tendrán el honor de contar la historia de Ceuta en esas nuevas vitrinas.
De momento, la Ciudad ni tan siquiera puede iniciar formalmente los trámites para hacerse con la vieja estación, porque todavía lo es. Sin embargo, antes de terminar el año habrá entrado en funcionamiento la nueva terminal, lo que despeja el horizonte.
