CSIF dice que si la presión migratoria va a ser "estructural" hace falta al menos otro Centro de Salud
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha advertido a Pedro Sánchez que si “los ceutíes tienen que prepararse para la realidad estructural” respecto a la crisis migratoria y su impacto directo en la ciudad autónoma el Gobierno central "no puede pretender que la sanidad pública local la absorba a base de exprimir al personal y precarizar la atención a la ciudadanía ceutí más de lo que ya está".
"Desde una perspectiva de gestión sanitaria y ordenación de recursos humanos, la masa demográfica que ha llegado a la ciudad, estimada en torno a 8.000 migrantes adultos( en asentamientos), más los que viven libre por la ciudad y a esto sumar de 2.100 menores no acompañados ya filiados más lo que no están, representa un incremento sobrevenido de muchos más de 10.000 usuarios que requieren asistencia continuada, cribados, seguimientos pediátricos, vacunas y atención farmacológica", ha alertado.
En el marco regulatorio del Sistema Nacional de Salud (SNS), una Zona Básica de Salud estándar se dimensiona habitualmente sobre tramos poblacionales de entre 10.000 y 15.000 tarjetas sanitarias individuales. En consecuencia, "el impacto derivado de estas llegadas equivale formalmente a la carga asistencial íntegra de un Centro de Salud completo" para hacer frente a:
- Sobrecarga pediátrica sin precedentes: Más de 2.100 menores filiados inicialmente representan, por sí solos, entre 2 y 3 cupos completos de atención pediátrica especializada y personal de enfermería infantil.
- Tensión extrema en Medicina de Familia y Urgencias: Los 8.000 adultos (en asentamientos), más la cifra no calculada viviendo en libertad por la ciudad y el Trampolín, superan holgadamente la media de pacientes asignados a una plantilla de ocho a diez médicos de familia, además del personal de enfermería, TCAE, odontología, higienista y administración asociado.
- Colapso en la atención primaria existente: Distribuir este volumen demográfico dentro de los tres centros de salud ya tensionados de Ceuta (Otero, Tarajal y Recinto) compromete la calidad y accesibilidad asistencial de toda la población residente.
CSIF rechaza de plano que el concepto de "realidad estructural" sirva como pretexto administrativo para normalizar el colapso continuado y la fatiga del personal del Ingesa. "Si el presidente del Gobierno considera que la ciudad debe prepararse para una realidad estructural, su deber no es resignar a los ceutíes, sino dotar a Ceuta de las estructuras que exige esa realidad: que habiliten de inmediato las partidas presupuestarias, creen un nuevo Centro de Salud y contraten las plantillas de facultativos, enfermeros y personal de soporte necesarias”, aseveran desde el sindicato.
La central sindical exige al Ministerio de Sanidad "que abandonen el discurso de la contención dialéctica y elaboren un plan director extraordinario de infraestructuras sanitarias que blinde los recursos humanos y materiales de la sanidad pública ceutí ante el nuevo mapa demográfico".