El Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero de Marruecos ha defendido que su cooperación con España en materia de migración "siempre ha sido coordinada y eficiente" y que "los lamentables sucesos del pasado mes de julio requieren sin duda un examen exhaustivo para definir sus circunstancias, identificar injerencias, denunciar manipulaciones y, sobre todo, garantizar que no vuelvan a ocurrir".
En un comunicado se ha preguntado "por qué mantener la acusación contra Marruecos cuando ningún dato, hecho o informe demuestra la implicación de las autoridades marroquíes", "por qué no se deporta a los inmigrantes ilegales, a pesar de que el gobierno marroquí se ha comprometido oficialmente a readmitirlos" y "por qué se mantiene a los menores no acompañados alejados de sus familias cuando Marruecos ha solicitado urgentemente su regreso".
Desde su punto de vista la Declaración Conjunta del 7 de abril de 2022 marcó "una nueva etapa en las relaciones, basada en los principios esenciales de respeto mutuo, confianza mutua, diálogo permanente y la aspiración a una asociación mutuamente beneficiosa", pero ahora aprecia que "ciertos círculos políticos y mediáticos españoles persisten en instrumentalizar al Reino para una agenda interna".
Marruecos afirma que se niega a ser "una moneda de cambio preelectoral y no acepta ser el chivo expiatorio para ajustar cuentas políticas" y ha remarcado que "la proximidad geográfica es un hecho inmutable" y que "son los líderes políticos quienes, con su valentía y visión, la convierten en una ventaja para el futuro", pero que "la ceguera estratégica transformará esta ventaja en una fuente de desconfianza crónica y tensiones recurrentes".
